Es frecuente que los padres crean que no es necesario realizar la primera visita al dentista hasta que han completado la erupción de todos los dientes de leche (2-3 años de edad).

Sin embargo, en Trendenty recomendamos que los niños acudan por primera vez a consulta a partir del 1er año de edad, 6 meses después de que comience a erupcionar el primer grupo de dientes (los 2 incisivos centrales inferiores).

Cuando hablamos de niños y de su relación con nosotros, sus odontólogos, podemos distinguir dos momentos importantes, nuestro primer contacto con el bebe, cuando aún no es consciente de quienes somos, no guarda recuerdos, y no sabe lo que está experimentando, y su primera visita consciente.

Cada una de ellas hay que abordarla de forma distinta, y el cómo se desarrolle será fundamental para su la futura relación con nosotros y de su compromiso por cuidar de su salud bucodental.

>> Infórmate en qué consiste el proceso completo de una primera visita

Nuestro primer contacto con tu bebe

El objetivo principal de esta primera visita en su primer año de vida es prevenir las primeras patologías. Comprobaremos que tu bebe no padece ninguna alteración de desarrollo y realizaremos una exploración para revisar el estado de sus mucosas, encías y de erupción de los dientes.

En este primer contacto también os haremos una serie de recomendaciones importantes para limpiar su cavidad bucal.

>> También puedes leer más sobre cómo prevenir las caries.

  1. La higiene debe iniciarse desde las primeras tomas, como ya hemos comentado, los azucares de la leche son un factor predisponente para la aparición de caries (caries del biberón). Os enseñaremos como limpiar sus encías con la ayuda de una gasa húmeda después de cada toma.
  2. Cuando comiencen a erupcionar los primeros dientes de leche podrás cepillárselos utilizando un cepillo pequeño, especial para niños con cerdas blandas y sin pasta dentífrica, os mostraremos la mejor forma de hacerlo. A los 12 meses tu hijo ya tendrá los incisivos centrales y laterales, y le estarán erupcionando los primeros molares. El uso de pasta dentífrica no se recomienda hasta los 2 años de edad y utilizando una pasta indicada para niños.
  3. Hasta los 3 años de edad los niños no desarrollan habilidades suficientes para cepillarse solos, seréis vosotros los responsables de su cepillado dental. A partir de esta edad y hasta los 7 años vuestra labor será de vigilancia, deberéis supervisar como se cepillan y aseguraros que lo hacen correctamente. Este proceso es básico para crear un hábito en el pequeño, concienciarlo de la importancia de mantener una boca sana y de su responsabilidad en ello.

Revisiones dentales periódicas

Después de esta primera visita, si antes no ha surgido ningún problema, lo recomendable es comenzar las revisiones una vez esté completada la erupción temporal (los dientes de leche), a los 2 o 3 años de edad.

En Tréndenty aconsejamos realizar visitas periódicas cada 6 meses. Durante ellas nos aseguraremos de que tu hijo no presenta caries y evaluaremos posibles problemas de erupción y de mordida, además de continuar vigilando sus encías, mucosas y desarrollo óseo de sus maxilares.

¿Qué sabemos de los dientes de leche?

Un error frecuente es pensar que los dientes de leche no son importantes porque se terminan perdiendo. Esto es una equivocación, esta primera dentición temporal cumple con varias funciones importantes que influirán en su desarrollo:

  • Son los tejidos que le permiten masticar y alimentarse correctamente, ayudando a la deglución del alimento.
  • Participan en la fonación, permitiendo una adecuada vocalización para que aprenda a hablar y pronunciar correctamente
  • Mantienen el espacio para la erupción de los dientes permanente (los dientes definitivos), permitiendo que puedan emerger correctamente evitando apiñamientos y tratamientos de ortodoncia.
  • Además, una infección en un diente temporal puede afectar al germen del diente permanente afectado su correcta formación.

Por tanto, el cuidado de los dientes temporales es tan importante como el de los definitivos para asegurarnos que en un futuro no tengan problemas en su dentición permanente, estas visitas nos permitirán detectarlos a tiempo y prevenirlos.

Además de las caries, ¿qué otras patologías debemos observar y prevenir?

  • Problemas de posición, rotación, tamaño, secuencia de la erupción y número de dientes, tanto porque no se formen (agenesia), queden incluidos sin erupcionar, se pierdan o se formen más de los que deberían (dientes supernumerarios).
  • Problemas de oclusión: Contactos prematuros o falta de contacto, mordidas profundas, abiertas, en tijera, cruzadas…
  • Alteraciones óseas que afecten al crecimiento en el desarrollo de los maxilares, el paladar, el hueso alveolar y la articulación temporomandibular (ATM). Lo principal en estos casos es detectar el problema a tiempo e intervenir a edades tempranas mediante tratamientos ortopédicos, durante el período de crecimiento oseo del niño, es decir, hasta los 11-12 años de edad para los niños y los 13-14 años para las niñas. Superada esta edad la eficacia de los tratamientos ortopédicos disminuye hasta hacerse necesaria la cirugía e intervenciones más traumáticas.
  • Alteraciones musculares, nerviosas o de los frenillos, que inciden en las posturas de la mandíbula, la funcionalidad de la lengua, los labios y el desarrollo óseo.
  • Alteraciones las mucosas: Cambios de coloración o lesiones que no remiten y pueden esconder tumores.
  • Anomalías por hábitos: Succión del dedo, interposición de la lengua o de los labios entre los dientes superiores e inferiores, respiración oral, deglución atípica, uso prolongado del chupete…
  • Bruxismo, ya sea por apretar o por rechinar los dientes, aunque a edades tempranas no está considerado una patología es conveniente detectarlo.

Todas ellas afectan a la masticación, fonación y respiración de tu hijo, provocándole alteraciones en los ligamentos periodontales, sobrecargas musculares e incluso deformaciones faciales, que de no tratarse a tiempo, influirán de una manera muy negativa en su desarrollo físico y emocional.

Programa de Asistencia Dental Infantil Gratuita (PADI)

Ya no hay justificación para no detectar a tiempo las patologías dentales que puedan sufrir nuestros hijos.

Porque queremos concienciar de la importancia de la Odontología Preventiva y mejorar la salud bucodental de los más pequeños Trendenty es una clínica adherida al programa PADI de la Junta de Andalucía, que facilita la cobertura gratuita a todos los niños entre los 6 y 15 años de edad.

Como todos sabemos “siempre es mejor prevenir que curar”, sobre todo cuando intervenir a tiempo nos permite obtener mejores resultados y evitar que nuestros hijos tengan que ser sometidos a cirugía en edades adultas, donde en muchos casos, el coste-beneficio de las intervenciones, hace incluso que no sea aconsejable someterse a ellas.

Así que comenzad ya a realizar visitas periódicas al dentista con vuestros hijos, pasad a saludar, animadlos a que nos conozca, asegurémonos entre todos que su salud dental no sea un motivo de preocupación para mañana.

¿Como afrontar la primera visita consciente del niño al dentista?

A los tres años los niños ya son conscientes de sus experiencias, retienen las vivencias en su memoria y son muy sensibles a los recuerdos desagradables, por ello, debemos procurar que este primer contacto para él con su dentista no sea traumático y normalizar el hecho de venir a consulta.

Recomendaciones para los padres

  1. No hablar de vuestras experiencias con el dentista delante de ellos.
  2. No utilicéis la visita al dentista como un castigo con frases como “Si no te lavas los dientes tendremos que ir al dentista”.
  3. No utilicéis frases que conviertan al odontólogo en una figura que los dañe, como “Si tomas tanto azúcar el dentista te sacará los dientes…”
  4. Tampoco insistáis demasiado en que no tengan miedo.
  5. Explicarles de forma sencilla y divertida lo que le haremos en consulta y que estamos ahí para ayudarles.
  6. Llevarlos a consulta antes de que lo necesiten.
  7. Por la mañana mejor que por la tarde.
  8. Venid acompañados de su juguete más especial.
  9. Animadles a que nos pregunten todo lo que quieran saber.
  10. Normalizar las visitas.

Con las revisiones antes de este momento ya logramos dar un paso importante para evitar la aparición de la temida odontofobia. Nos hemos ido introduciendo en la vida de tu hijo, nos conoce antes de saber que ocurre en una clínica dental, este simple hecho hará que acuda más tranquilo.

Si este contacto aún no se ha producido no pasa nada, ven a vernos sin esperar a verle una mancha en un diente o a que sienta ningún malestar en la boca, le haremos una revisión de forma distendida para que se sienta cómodo, y servirá para que se familiarice con el entorno, generando confianza y estableciendo un vínculo positivo. Si abordamos este encuentro cuando el niño necesite un tratamiento dental asociará el dentista con la molestia y será más probable que desarrolle este miedo.

Nosotros aconsejamos realizar las visitas con los pequeños por la mañana, por la tarde están más cansados y menos predispuestos a nuevas experiencias. Venid acompañados de algún objeto especial como un juguete, un muñeco, una manta…, también ayudará a relajarlos.

Es muy importante para evitar los miedos que no se sienta amenazado por nosotros, hay que tener en cuenta que los niños aprenden por observación, en ocasiones este pánico viene infundado por nuestro comportamiento, no debemos mostrar delante del niño miedo o inquietud al dentista, tenemos que evitar hablar de nuestras experiencias cuando él esté presente, sobre todo si no han sido buenas y nunca utilizar lo que pueda ocurrir en consulta como una consecuencia negativa para captar su atención cuando tratamos de cuidar de su salud dental. De lo contrario nos verán como un castigo o como un “monstruo” que vamos a hacerles daño y aparecerá el pánico.

Si este miedo ya está presente es necesaria una buena estrategia, y no hay nada como una explicación inteligente. Una buena forma de abordarlo es explicarle con calma que el objetivo de la revisión es comprobar que tiene la boca limpia. En estos casos será más importante que nunca acudir antes de que necesite un tratamiento. Hay que lograr hacerle entender que la revisión es un acto rutinario y nada excepcional.

Jugar a ser dentistas y escenificarle de manera divertida lo que vivirá en consulta es otro buen método de disminuir su miedo.

En cualquier caso, independientemente de la forma en la que se decida abordar esta primera visita, siempre hay que hacerlo sin excesos, la normalidad es la mejor herramienta, así que no insistáis demasiado en que no se asuste o podrían llegar a creer que en la consulta del dentista pueden suceder cosas que deba temer.

Una vez en consulta hay que conseguir que se sientan cómodos en esta nueva situación y nos conozcan mejor. Para ello no hay nada como alimentar su curiosidad, lograd que superen su vergüenza y animadles a preguntarnos todo lo que quiera saber de su boca y de nuestro trabajo.

Además, le recomendaremos que tengan una adecuada higiene oral y enseñaremos la mejor técnica para que se cepillen los dientes.

En definitiva, el objetivo de esta visita es que el pequeño comprenda que estamos para ayudarles y tratar cualquier tipo de problema sin ocasionarles ningún daño. Una primera visita agradable, que deje en el pequeño un buen recuerdo ayudará mucho a conseguir que tu hijo adquiera el hábito y la responsabilidad para el resto de su vida de cuidar su salud bucal.

¡Os esperamos!

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